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Efectos secundarios de las vacunas a los perros

Vacunar a nuestro perro es vital y aún más en el caso de los cachorros, que por su corta edad se encuentran aún más expuestos a enfermedades y contagios. Sin embargo, tal y como nos han informado desde algunas residencias caninas, puede ocurrir que las vacunas les origine una serie de efectos adversos que explicaremos a continuación.
Es importante conocer qué puede pasarle a nuestra mascota para saber diferenciar lo que es normal, o está dentro de los límites de lo habitual, de lo que no lo es. En estos segundos casos no hay que dudar ni un momento el acudir a un veterinario para escuchar su diagnóstico y poner remedio.
La consecuencia más habitual de las vacunas es que su efecto induzca en el perro un estado en el que se sienta más cansado, adormilado y se le perciba un poco distante, como si no tuviese ganas de tener contacto. Cuando esto sucede, hay que dejarle tranquilo hasta que su actitud nos informe de su recuperación.
Un poco más preocupante es el caso de la fiebre que se puede presentar en algunos perritos tras administrarle alguna vacuna. No hay que asustarse ya que entra dentro de lo esperado, sin embargo, si esta fiebre no remitiese convendría llamar a un especialista para que valorase la posibilidad de administrarle algún tipo de medicación.
Puede suceder que tras el pinchazo se produzca una reacción alérgica. Por desgracia, en muchas guarderías para perros constatan este hecho, que ocasiona un abultamiento de la piel en forma de quiste como consecuencia de un movimiento brusco por parte del animal durante la vacunación, o porque el perro sea alérgico a alguno de los componentes de la vacuna.
En este caso nos interesa tomar nota del nombre y marca de la vacuna porque podría ser esta última la que no es tolerada por nuestro can. Si es así, debemos procurar que en el futuro no se vuelva a utilizar con él.
La alergia comentada podría ocasionar, en casos más extremos, la aparición de zonas enrojecidas y un poco abultadas por todo el cuerpo o la fiebre. Incluso pueden darse ambos síntomas al mismo tiempo. Si esto sucede, habría que proceder acudiendo al veterinario para que éste realice un examen a nuestro perro y le aplique el tratamiento oportuno.

Vacunar a nuestro perro es vital y aún más en el caso de los cachorros, que por su corta edad se encuentran aún más expuestos a enfermedades y contagios. Sin embargo, tal y como nos han informado desde algunas residencias caninas, puede ocurrir que las vacunas les origine una serie de efectos adversos que explicaremos a continuación.
Es importante conocer qué puede pasarle a nuestra mascota para saber diferenciar lo que es normal, o está dentro de los límites de lo habitual, de lo que no lo es. En estos segundos casos no hay que dudar ni un momento el acudir a un veterinario para escuchar su diagnóstico y poner remedio.
La consecuencia más habitual de las vacunas es que su efecto induzca en el perro un estado en el que se sienta más cansado, adormilado y se le perciba un poco distante, como si no tuviese ganas de tener contacto. Cuando esto sucede, hay que dejarle tranquilo hasta que su actitud nos informe de su recuperación.
Un poco más preocupante es el caso de la fiebre que se puede presentar en algunos perritos tras administrarle alguna vacuna. No hay que asustarse ya que entra dentro de lo esperado, sin embargo, si esta fiebre no remitiese convendría llamar a un especialista para que valorase la posibilidad de administrarle algún tipo de medicación.
Puede suceder que tras el pinchazo se produzca una reacción alérgica. Por desgracia, en muchas guarderías para perros constatan este hecho, que ocasiona un abultamiento de la piel en forma de quiste como consecuencia de un movimiento brusco por parte del animal durante la vacunación, o porque el perro sea alérgico a alguno de los componentes de la vacuna.
En este caso nos interesa tomar nota del nombre y marca de la vacuna porque podría ser esta última la que no es tolerada por nuestro can. Si es así, debemos procurar que en el futuro no se vuelva a utilizar con él.
La alergia comentada podría ocasionar, en casos más extremos, la aparición de zonas enrojecidas y un poco abultadas por todo el cuerpo o la fiebre. Incluso pueden darse ambos síntomas al mismo tiempo. Si esto sucede, habría que proceder acudiendo al veterinario para que éste realice un examen a nuestro perro y le aplique el tratamiento oportuno.