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Primera vacuna contra la Leishmaniosis

Primera vacuna contra la Leishmaniosis

Los días de la Leishmaniosis canina están contados, y es que las últimas noticias que nos llegan de la comunidad científica europea nos informan de que la vacuna que combate esta terrible enfermedad por fin ha llegado a Europa.

Hoy día existen millones de perros infectados por la Leishmaniosis en el continente europeo. La facilidad de transmisión y la dificultad de la prevención hacen que este parásito se considere como uno de los más escurridizos a los que nuestros canes pueden tener que hacer frente.

La zona mediterránea, debido a sus características condiciones climatológicas, es una de las zonas endémicas de esta enfermedad que se consideraba incurable hasta hace muy poco. Si bien es verdad, que detectada a tiempo podía mantenerse a raya, aunque no en el cien por cien de los casos.

Tras veinte años de investigaciones se ha logrado obtener una vacuna que garantiza su eficacia en el noventa y tres por ciento de los casos. Esto significa que una inmensa mayoría de los perros que la recibieron, consiguieron desarrollar una respuesta inmune celular suficiente para no desarrollar la enfermedad. Esta cifra supone un increíble paso adelante en la lucha contra la Leishmaniosis.

El hecho de que la vacuna esté dando tan buenos resultados en perros constituye un freno importante en el avance de esta enfermedad, ya que eran los canes los principales individuos portadores, tanto por su fisionomía como por sus costumbres.

Cuando la vacuna se empiece a hacer extensiva a toda la población canina lograremos disminuir notablemente el número de contagios en humanos y también en otros tipos de animales que también sufrían sus consecuencias.

Sin embargo, como la prevención nunca está de más conviene seguir observando las medidas mínimas de cautela que se recomiendan para evitar que el perro contraiga esta enfermedad, como evitar que duerma fuera de casa por la noche y minimizar los paseos después de la caída del sol. Las visitas periódicas al veterinario son otro punto importante que no nos puede faltar.

 

Vacunas para los gatos

¿Sabéis cuándo es necesario vacunar a vuestro gato?

Para empezar, al mes y medio de vida del gato se recomienda acudir al veterinario para una primera revisión completa que incluirá una serie de pruebas que nos ayuden a diagnosticar su estado de salud y a descartar posibles enfermedades.

Una vez descartados los trastornos de salud más graves, se podría proceder a la vacunación del gato de acuerdo al calendario de vacunación felina, siempre siguiendo las instrucciones del veterinario.

La vacuna contra la leucemia felina y la trivalente felina son las más importantes de todas. La primera le ayudará a combatir la leucemia, muy peligrosa y extremadamente contagiosa en gatos; y la segunda le protegerá contra tres de las peores enfermedades que puede contraer un minino: el cacivirus, la panleucopenia y la rinotraqueítis.

Además de estas dos vacunas, que son fundamentales, probablemente en la clínica veterinaria os aconsejarán algunas otras que ayudarán a reforzar las defensas de vuestro gato y con ellas su salud.

Las vacunas de las que hablamos son la de la rabia y la vacuna contra la periotonitis infecciosa felina, una enfermedad de difícil detección y lúgubres diagnósticos, por desgracia, en muchos de los casos.

Sabemos que los gatos, en general, no son muy amigos de abandonar su hogar, pero la salud es lo primero y merece la pena llevarlo al veterinario para revisiones periódicas y, por supuesto, cumplir a rajatabla el calendario de vacunación.

 

¿Tiene pulgas mi gato?

Las pulgas pueden producir en nuestro gato, además de disconfort y altos niveles de estrés por la continua irritación que producen sus picadas, varias enfermedades que no son nada agradables.

Por nombrar un par de ellas, tenemos la tenia, que puede aparecer debido a las pulgas que el gato traga cada vez que se acicala lamiendo sus patas y cuerpo; y la alergia a la picadura de pulga. Ambas requieren de tratamiento para su curación desde luego, si sospechamos que nuestro gato tiene pulgas deberíamos consultarlo con nuestro veterinario por si considera oportuno prescribir un tratamiento preventivo.

Para asegurarnos de si son pulgas o no, sería aconsejable comprar un peine de púas finas, en el mercado existen unos especiales para pulgas. Este instrumento nos ayudará a averiguar la verdad muy pronto, porque al pasarlo por el pelo de nuestro gato las veremos. Si nuestro gato tiene el pelo corto podemos incluso detectarlas a simple vista.

Las pulgas se suelen situar en las patas traseras del gato, aunque dependiendo del tiempo que lleven viviendo de él, pueden haberse propagado por todo el cuerpo.

Debemos saber que hay algunas enfermedades felinas que se manifiestan por síntomas como picores que provocan que el animal se rasque, por eso convendría que visitásemos al veterinario para salir de dudas y descartar situaciones más graves.

 

Efectos secundarios de las vacunas a los perros

Vacunar a nuestro perro es vital y aún más en el caso de los cachorros, que por su corta edad se encuentran aún más expuestos a enfermedades y contagios. Sin embargo, tal y como nos han informado desde algunas residencias caninas, puede ocurrir que las vacunas les origine una serie de efectos adversos que explicaremos a continuación.
Es importante conocer qué puede pasarle a nuestra mascota para saber diferenciar lo que es normal, o está dentro de los límites de lo habitual, de lo que no lo es. En estos segundos casos no hay que dudar ni un momento el acudir a un veterinario para escuchar su diagnóstico y poner remedio.
La consecuencia más habitual de las vacunas es que su efecto induzca en el perro un estado en el que se sienta más cansado, adormilado y se le perciba un poco distante, como si no tuviese ganas de tener contacto. Cuando esto sucede, hay que dejarle tranquilo hasta que su actitud nos informe de su recuperación.
Un poco más preocupante es el caso de la fiebre que se puede presentar en algunos perritos tras administrarle alguna vacuna. No hay que asustarse ya que entra dentro de lo esperado, sin embargo, si esta fiebre no remitiese convendría llamar a un especialista para que valorase la posibilidad de administrarle algún tipo de medicación.
Puede suceder que tras el pinchazo se produzca una reacción alérgica. Por desgracia, en muchas guarderías para perros constatan este hecho, que ocasiona un abultamiento de la piel en forma de quiste como consecuencia de un movimiento brusco por parte del animal durante la vacunación, o porque el perro sea alérgico a alguno de los componentes de la vacuna.
En este caso nos interesa tomar nota del nombre y marca de la vacuna porque podría ser esta última la que no es tolerada por nuestro can. Si es así, debemos procurar que en el futuro no se vuelva a utilizar con él.
La alergia comentada podría ocasionar, en casos más extremos, la aparición de zonas enrojecidas y un poco abultadas por todo el cuerpo o la fiebre. Incluso pueden darse ambos síntomas al mismo tiempo. Si esto sucede, habría que proceder acudiendo al veterinario para que éste realice un examen a nuestro perro y le aplique el tratamiento oportuno.

Vacunar a nuestro perro es vital y aún más en el caso de los cachorros, que por su corta edad se encuentran aún más expuestos a enfermedades y contagios. Sin embargo, tal y como nos han informado desde algunas residencias caninas, puede ocurrir que las vacunas les origine una serie de efectos adversos que explicaremos a continuación.
Es importante conocer qué puede pasarle a nuestra mascota para saber diferenciar lo que es normal, o está dentro de los límites de lo habitual, de lo que no lo es. En estos segundos casos no hay que dudar ni un momento el acudir a un veterinario para escuchar su diagnóstico y poner remedio.
La consecuencia más habitual de las vacunas es que su efecto induzca en el perro un estado en el que se sienta más cansado, adormilado y se le perciba un poco distante, como si no tuviese ganas de tener contacto. Cuando esto sucede, hay que dejarle tranquilo hasta que su actitud nos informe de su recuperación.
Un poco más preocupante es el caso de la fiebre que se puede presentar en algunos perritos tras administrarle alguna vacuna. No hay que asustarse ya que entra dentro de lo esperado, sin embargo, si esta fiebre no remitiese convendría llamar a un especialista para que valorase la posibilidad de administrarle algún tipo de medicación.
Puede suceder que tras el pinchazo se produzca una reacción alérgica. Por desgracia, en muchas guarderías para perros constatan este hecho, que ocasiona un abultamiento de la piel en forma de quiste como consecuencia de un movimiento brusco por parte del animal durante la vacunación, o porque el perro sea alérgico a alguno de los componentes de la vacuna.
En este caso nos interesa tomar nota del nombre y marca de la vacuna porque podría ser esta última la que no es tolerada por nuestro can. Si es así, debemos procurar que en el futuro no se vuelva a utilizar con él.
La alergia comentada podría ocasionar, en casos más extremos, la aparición de zonas enrojecidas y un poco abultadas por todo el cuerpo o la fiebre. Incluso pueden darse ambos síntomas al mismo tiempo. Si esto sucede, habría que proceder acudiendo al veterinario para que éste realice un examen a nuestro perro y le aplique el tratamiento oportuno.

Larga estancias en una residencia de animales

Larga estancias en una residencia de animales

largas estancias en residencia de animalesYa sea por motivos laborales, personales o de otra índole a veces nos vemos obligados a separarnos de nuestra mascota durante una temporada larga. ¿Qué opciones se nos presentan en estos casos? Dejarlo con amigos o familiares por una temporada larga a veces puede resultar complicado ya que cuidar de un animal requiere cierto conocimiento y dedicación.  En casos de separaciones por temporadas muy larga la adopción también sería una posibilidad, aunque esta solución resulta demasiado dolorosa. Salva las distancias dejando a tu mascota en las manos de profesionales en cuidado de animales.

En la Residencia de animales Fontfreda ofrecemos plazas para largas estancias tanto para perros y gatos a precios económicos. La residencia de animales Fontfreda dispone de unas instalaciones altamente equipadas para que su mascota se sienta cómoda y con libertad. Además de jaulas altamente encaradas al confort de su animal, nuestras instalaciones disponen de un espacio amplio dónde su animal podrá correr y jugar en libertad. Un equipo de expertos en el cuidado de animales está al cargo de nuestro centro. Los profesionales de la residencia de aniamles Fontfreda (veterinarios, nutricionistas, educadores…) cuidaran de su mascota con vigilancia 24 horas.

Separarse de un animal nunca resulta fácil, pero puede ser más llevadero si nos aseguramos de que este está bien tratado. En la guardería felina y canina Fontfreda te damos la seguridad de un servicio profesional y personalizado para tu animal. Si tienes que separarte de tu perro o gato durante una temporada, deja también los problemas con vacunas, nutrición y alojamiento. Nuestro grupo de expertos en cuidados de animales cuidaran de su mascota con profesionalidad y un trato familiar. Infórmese sobre nuestras ofertas de plazas para largas estancias y visita nuestras instalaciones sin compromiso,