La salud de nuestro perro no sólo depende de su estado físico, la psique también es un factor a tener en cuenta. En ocasiones nuestro perro puede mostrarse excesivamente nervioso, o temeroso. También hay muchos casos de perros solitarios, indiferentes, decaídos o que no se quieren separar ni un milímetro de su dueño. Las flores de Bach se nos presentan como una alternativa en alza para aportarle lo que necesita y ayudarle a encontrar el equilibrio en situaciones como éstas.

El perro no se siente siempre igual, y de la misma manera que los humanos podemos sufrir altibajos emocionales, los perros también pasan por distintas etapas, durante su entrenamiento, su senectud, sus primeros años, tras sufrir un accidente o tras superar una enfermedad.

En este tipo de momentos a veces no sabemos cómo actuar con ellos y, tras una visita al veterinario confirmamos que no hay ningún trastorno de salud detrás de sus desequilibrios emocionales. Puede ser un buen momento para comenzar a utilizar las flores de Bach.

Este sistema también se utiliza en humanos y está reconocido por la Organización Mundial de la Salud. Las flores de Bach son un método natural, elaborado a partir de distintas plantas y flores, por lo que siempre es aconsejable probarlo antes de plantearnos el medicar a nuestro perro con sustancias que incluyan elementos químicos.

Su eficacia está probada, tanto en personas como en perros, y su modo de empleo muy sencillo. Tan solo hay que añadir unas gotas de flores de Bach al agua que bebe nuestro perro en la medida en que nos haya sido recomendado.

Existen en el mercado al menos treinta y ocho tipos diferentes de flores de Bach que pueden ser administradas a perros, por lo que solamente tendremos que dar con el tipo más indicado a las necesidades de nuestra mascota.