La Semana Santa ha quedado atrás y ya estamos en plenas vacaciones de verano. Quienes tengan perro y estén planeando algún tipo de vacaciones que impliquen desplazamientos en avión deben tener claros una serie de aspectos que harán su viaje y el de sus mascotas más fácil y más agradable.

Lo primero es planear con tiempo el vuelo. Para ello es necesario que tengamos el pasaporte del animal, el microchip y la documentación relativa a vacunaciones preparados con suficiente antelación. Así evitaremos imprevistos de última hora que nos obliguen a dejar a nuestro perro o gato en tierra.

Hay que asegurarse también de que en la aerolínea elegida se permite llevar mascotas. No todas las admiten a bordo, especialmente las denominadas Low Cost, donde podemos encontrarnos con restricciones de todo tipo.

Unas semanas antes de la fecha del viaje conviene que vayamos acostumbrando al animal a la jaula o bolsa donde serán transportados durante el vuelo. De esta forma eliminaremos una gran carga de estrés que podría producirse en el animal, caso de meterle en dicho habitáculo y subirle a un avión, todo a la vez.

El día del desplazamiento deberemos etiquetar adecuadamente la jaula o bolsa donde viajará el animal. Es importante que siempre vaya identificada porque evitaremos sorpresas desagradables. También se aconseja detallar en la misma etiqueta las instrucciones de alimentación.

En el suelo de la jaula o bolsa, es bastante recomendable colocar periódicos o una manta vieja, por lo que pudiera pasar… pero no juguetes, huesos ni peluches, que no están permitidos por razones de seguridad.

Si creemos que nuestro perro o gato pueden marearse durante el trayecto, entonces no deberemos suministrarles ningún tipo de bebida ni alimento en las cuatro o seis horas anteriores al viaje en avión. Nunca los sedaremos, ya que narcotizarles sólo puede provocar que se enfríe durante el vuelo y que además tarde más en acostumbrarse a su nuevo entorno.

Por último, no hay que olvidarse de que en algunos países existen normas de cuarentena que afectan a todo animal que cruce sus fronteras, por lo que tenemos que informarnos de cómo son las normas a este respecto en el destino elegido.